Pequechini:
Hoy estamos cansadas las dos, Luna y yo. Y digo cansadas, por agotamiento físico y mental. ¡Qué trajín! Pero, ahora, tod@s duermen ya y aprovechamos la calma para leerte, con voz algo trémula, otro poema. Se llama: Entre Siempre y Jamás y dice así:
"Entre siempre y jamás
el rumbo el mundo oscilan
y ya que amor y odio
nos vuelven categóricos
pongamos etiquetas
de rutina y tanteo
-jamás volveré a verte
-unidos para siempre
-no morirán jamás
-siempre y cuando me admitan
-jamás de los jamases
-(y hasta la fe dialéctica
de) por siempre jamás
-etcétera etcétera
de acuerdo
pero en tanto
que un siempre abre un futuro
y un jamás se hace un abismo
mi siempre puede ser
jamás de otros tantos
siempre es una meseta
con borde con final
jamás es una oscura
caverna de imposibles
y sin embargo a veces
nos ayuda un indicio
que cada siempre lleva
su hueso de jamás
que los jamases tienen
arrebatos de siempres
así
incansablemente
insobornablemente
entre siempre y jamás
fluye la vida insomne
pasan los grandes ojos
abiertos de la vida.
A nosotras nos gusta mucho la estrofa que dice "que los jamases tienen arrebatos de siempres". ¡Qué música tan bella! Te dejamos, pequechini, que averigües de quién es. No es tan difícil. Ya verás, con tus ojos achinados, abiertos a la vida. Un buen lametón, de Lula. Tira fuerte del hilo. Nos encontrarás.
